Sin recodificar
La pista de vídeo se copia tal cual: misma resolución, misma calidad, mismo códec. Incluso un archivo grande tarda segundos.
Silencia un vídeo en segundos, directamente en tu navegador. Se elimina la pista de audio y la pista de vídeo se copia tal cual, así que no hay recodificación ni pérdida de calidad. Añade hasta 10 vídeos (MP4, MOV, AVI, MKV, WebM…), pulsa el botón y descarga las copias sin sonido. Nunca se sube nada.
Todo ocurre en tu navegador: tus vídeos nunca se suben.
La forma más sencilla de silenciar un vídeo: se quita el sonido y la imagen queda intacta.
La pista de vídeo se copia tal cual: misma resolución, misma calidad, mismo códec. Incluso un archivo grande tarda segundos.
FFmpeg se ejecuta dentro de tu navegador, así que tus vídeos nunca salen de tu ordenador o tu móvil.
Añade varios archivos, siléncialos de una vez y descárgalos uno a uno o todos juntos en un .zip.
MP4, MOV, M4V, AVI, MKV, WebM, WMV, FLV, MPEG, 3GP, TS y más. El resultado conserva el contenedor original siempre que es posible.
Sin subida no hay límite de ancho de banda: un vídeo de 500 MB se procesa tan rápido como permita tu dispositivo.
Silencia todos los vídeos que quieras. Solo te pedimos que compartas la web si te resulta útil.
Elige los vídeos, pulsa «Eliminar el audio» y descarga. Eso es todo.
Windows, Mac, Linux, Android e iPhone: solo necesitas un navegador reciente. Sin instalar nada.
Sí. No hay cuenta, ni límite de vídeos, ni marca de agua. La web se financia con publicidad.
No. Tu navegador lo procesa todo con FFmpeg compilado a WebAssembly. Incluso puedes desconectarte de internet una vez cargada la página.
No. Se elimina la pista de audio y la pista de vídeo se copia byte a byte, sin recodificar. El archivo silenciado tiene la misma calidad que el original y es algo más pequeño.
MP4, M4V, MOV, AVI, MKV, WebM, WMV, ASF, FLV, F4V, MPG, MPEG, VOB, TS, MTS, M2TS, 3GP, OGV y más. El resultado conserva el contenedor original; para los pocos contenedores que no se pueden escribir sin audio, la herramienta recurre a MP4.
La primera vez, el navegador descarga el motor de vídeo (unos 32 MB), que después queda en la caché. Eliminar el audio en sí tarda unos segundos, porque no se recodifica nada.
Para sustituir una banda sonora mala por música, para compartir un clip sin ruido de fondo ni conversaciones privadas, para evitar reclamaciones de derechos de autor en las redes sociales o para preparar un clip mudo para una presentación.